Profiel van SaraPut THe BlaMe On MamE...Foto'sWeblogLijsten Extra Help

Weblog


    29 oktober

    Breve historia De CASi Todo

     
     
    El frio me cala hasta los huesos. Se cuela por los poros de mi piel y me congela el alma. Y mis sábanas empiezan a estar llenas de cuando tu no estabas. Se derriten las estalactitas que se han formado en torno a mis sentimientos. Dejo de existir por falta de ganas. Pulso el botón de apagado. Y la pantalla se funde en negro.
     
    Me desespero leyendo. Oyendo música. Viendo películas. Me angustia el hecho de encontrar personas capaces de hacer lo que yo siempre soñé poder hacer. Y me siento un poco más fracasada que antes, un poco más vacía, un poco más desconcertada... y me guardo esa frase, esa imagen, ese texto para la parte de mi que admite plagios, para versionar una emoción, para volverme un poco más loca...
     
    ¿Quieres hundirte conmigo? ¿Tocar el fondo del lago, hundir tu cabeza en el barro, aprender a respirar bajo el agua? Salir a flote no es sencillo. Yo necesité una balsa y una botella de oxígeno. Una cuerda, un salvavidas, una pequeña ayuda... y a veces, tengo la sensación de que aún conservo la sensación del agua en mis pulmones. Aún me ahogo en vasos de agua. Aún hoy me cuesta respirar. Como si una parte de mi hubiese decidido que era mejor no prescindir de las branquias... porque cualquier día, una puede tropezar de nuevo con el fondo del pantano.
     
    Cierro los ojos. Me gusta evadirme, pensar que puedo jugar a dejar de ser, a dejar de estar... a ponerme pañuelos en el cuello, sostener un cigarro entre los dedos y suspirar con aires bohemios. No soy una femme fatale en Montmartré. No tengo el glamour de una ejecutiva neoyorkina, ni la calma de un sacerdote budista. Tantas vidas fascinantes en sorteo y a mi me toca la más simple... Nunca fui una chica con suerte. Solo un intento. Siempre me quedo en el intento.
     
    No me juzgues. Puede que sea más sencillo lanzarme un veredicto y ver como me aferro a la posibilidad de que te equivoques. Lo complicado es callarse. Esperar. Saber aguardar al instante justo en el que no necesitarás saber de mi mucho más de lo que ves. Seré transparente entonces, translúcida. Comprenderás que mis palabras nunca dijeron nada, que mis esperanzas nunca supieron esperar, que mis sueños se quedaron dormidos y aún no han despertado... me odiarás, seguramente. No aprendí a olvidar por nada. Lo necesitaba. Hice un curso intensivo, tres años, siete veces por semana, veinticuatro horas al dia. No vengas a decirme que el olvido está al alcance de tu mano. No, es mucho más que eso. Son lágrimas, son hechos, son palabras, son demasiados pasos en tu contra. Y un pequeño sonido en la cabeza, una queja, un lamento... un eco lento que se repite cuando menos lo esperas. Un canto de sirena.
     
    Sobreponerse a lo mundano, tratar de escapar... acabar sumergida en la vulgaridad de la vida. Y, a veces, todo sobra. Solo necesito silencio. No quiero escuchar, no puedo escuchar. Todo lo que dices es superflúo. ¿Por qué nadie conversa sobre la levedad, el silencio, la paz? ¿Por qué me veo, una y otra vez, siguiendo absurdas conversaciones sobre rutinas, climatología, horarios o un millón de cosas que no me interesan? ¿Por qué nadie apaga ese maldito televisor? Y me quema, me quema la vida y esa manía mia de querer ser más de lo que puedo ser. De creerme especial y no serlo. De malgastar toda mi sinceridad en un texto estúpido y sin posibilidades. De ser mediocre, de quedarme estancanda en una clase social, en una nómina, en un ticket de compra, en una factura... en una posibilidad.
     
    Quizás mañana cambie algo. Quizás pueda esperar. O no.
     
    20 oktober

    1985

     
     
    Te vas haciendo mayor... los años se arrastran por tu piel y, aunque la mayoría del tiempo no te paras a pensarlo, de repente, un minuto captura tu juventud y te la devuelve envejecida. Y ya no eres quién empezaste siendo. Más vieja, más adulta, más responsable... o menos. Ya no piensas en tu futuro como en algo demasiado lejano como para preocuparte. No, ya no`piensas en lo que serás de mayor... porque ya eres mayor. Y cada día que pasa acelera más tu reloj. Recuerdas cuando, de  niña, veías a gente de tu edad actual y pensabas que eran demasiado mayores. Yo nunca seré así, decías. Tenías demasiados sueños, demasiadas metas por cumplir... y la energía suficiente para comerte el mundo. Ahora echas la vista atrás y todo te parece poco. Te faltó tiempo. Te faltaron oportunidades. Te faltaron ganas. Y te rendiste, aunque quieras pensar que no, sabes que es cierto. O quizás no fuiste suficientemente buena para tus sueños. Ya nada es lo mismo. Todo ha cambiado. Has perdido el tiempo luchando contra este momento y ahora te encuentras con la sorpresa. Tu lucha ha sido en vano. El momento ha llegado y no sabes como enfrentarte a él. Y esto es solo el principio.
    Los años son cuchillos que van cortando tus esperanzas. Y construyes metas a corto alcance, metas reales, sueños tangibles... y vas perdiendo la facultad de soñar porque ya no te quedan fuerzas para ver mas sueños rotos. Y con los pedazos de tu infancia te construyes un recuerdo. Añoras, siempre añoras... y darías lo que fuera por volver. A las Navidades de Reyes Magos, a los caramelos de fresa, a las tardes en el parque, a las vacaciones con tus padres, a las películas de dibujos, a las amigas para siempre, a la despreocupación, a la ausencia de facturas, a no saber qué es la Renta, a querer ser mayor, a imaginar un futuro imposible, a dibujar con los dedos, a las faltas de ortografia, a meter el dedo en el tarro de nocilla, a coger el maquillaje de tu madre, a esconderte debajo de la cama...
     
     
    Y en el fondo, sé que siempre estaré en el patio del colegio, persiguiendo la luz de mi espejo rosa, cantando " al amanecer"... soñando con piscinas en forma de corazón, prometiendo que algún día veré mi nombre en la enciclopedia, asegurándome a mi misma que nunca seré tan mayor.
    05 oktober

    Te Invito a Que seas Mi NecesiDad

     
    Al final resulta que todo se termina reduciendo a necesidades. Una vida entera pensando en sueños, metas, independencia, objetivos y logros para darme cuenta de que no importa lo que desees. Al menos, no tanto como lo que necesitas.

    necesidad.

    (Del lat. necessĭtas, -ātis).

     

    Aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir.
     
    Necesitamos alimentarnos.  Necesitamos vestirnos. Necesitamos unas condiciones dignas de vida. Necesitamos... ¿qué es y qué no es prescindible? El ser humano ha vivido sin agua corriente, sin luz eléctrica, sin gas... También hemos vivido sin ropa, sin marcas, sin calzado, sin peluquerias, sin maquillaje... Hemos sido nada y, sin embargo, seguíamos teniendo necesidades. Y, cuando una necesidad se cubre, comenzamos a buscar otra pero... ¿qué es una necesidad real y qué es un simple capricho? Inventamos necesidades. Nos hacen creer que necesitamos algo para ser felices y, cuando lo tenemos, nos damos cuenta de que no basta. Siempre hay más. Hay quién empeña su vida para cubrir sus necesidades y al final terminan por comprender una verdad obvia, aunque dificil de aceptar, no es más feliz quién más tiene, sino quién menos necesita.
     
    ¿Qué necesito? Todo. Lo necesito todo porque la costumbre ha hecho de mi una consumista sin remedio pero, sin duda, podría renunciar a muchas cosas si fuese necesario. A casi todo. No, no podría dejar de comer pero, sobre todo, hay algo que me inquieta. La independencia es una quimera. No podría vivir sin ti.
     
    Sin ti o sin nadie, obviamente. Esa es la mayor necesidad. Todos necesitamos a alguien. La soledad es completamente prescindible. ¿Vives realmente si nadie conoce tu existencia? Solo, ajeno a cualquier persona... sin despertar sentimientos, sin tenerlos. Los seres humanos estamos interconectados por un filo hilo que no somos capaces de controlar. Se teje solo. Y nos va uniendo aunque no queramos. Nadie es independiente. Los lazos nos atan desde que nacemos, aunque tratemos de deshacerlos. Nosotros somos el nudo que los mantiene unidos y, sin nosotros mismos, la independencia no existe.
     
    Es inevitable necesitar. Creer que necesitas es habitual. Tratar de comprar todas tus necesidades es frecuente. Luego están los demás. Esos que comprenden que cubrir necesidades superflúas solo te lleva a perder las indispensables. Y se olvidan de la independencia, del dinero y del trabajo un ratito cada día para abrazar a sus imprescindibles.
     
    01 oktober

    You Can Stand Under My UmbreLLa

     
    A un lado tu y al otro yo. Entre nosotros, lluvia.  Te puedes quedar, aqui conmigo... pero también puedes irte. Empaparte bajo la lluvia y olvidarte de mi un instante. Aunque yo no pueda hacerlo. Aunque ni siquiera sueñe con intentarlo.
    Y después, cuando todo haya acabado, no será un final lo que veamos... yo estaré esperando, sin arriesgarme, tu estarás cansado de bailar bajo la lluvia... y, bajo el cielo despejado, dormiremos abrazados.
     
     
     
     
    *