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    May 12

    Me mudo...

    Mi nueva ubicación:
     
     
     
    En unos días, reestringiré el acceso a este blog... espero veros a todos en el nuevo! ;)
    May 08

    No me sale bien la cuenta de la vida

     
    No hay nada peor que la desidia, la falta de ganas y la decepción. No hay nada peor que dejar de creer en alguien, que no tener fuerzas para intentarlo, que cansarse de tropezar con los mismos errores. No, no hay nada peor que tener que enfrentarte con todos tus miedos de golpe y ni siquiera tener la certeza de que saldrás ileso.
     
    Vivo en una decepción constante. No sé si es últimamente o si, en realidad, siempre he estado decepcionada pero acabo de percatarme. Quizás la culpa sea mía por pedir demasiado. Respeto, sinceridad, confianza... Esos pilares básicos de las relaciones humanas que cada dos por tres se derrumban. Será su complejidad lo que hace que mantener una relación sea más difícil que impedir que la torre de Pisa se derrumbe.
     
    Las soluciones son pocas. A veces es necesario aprender a obviar. Fingir indiferencia, hacer como que no te has dado cuenta... perdonar. Y, aunque parezca absurdo, la mayoría de las veces resulta más fácil decepcionarse a uno mismo por no aceptar una decepción ajena.
     
     
     
    Pd. Siempre es un halago que alguien te pida que no cierres... pero no pensaba en clausuras... más bien traslados ;)
     
    May 04

    De 2005 a 2008... 3 años de pequeños pensamientos

    Y no es cuestión de aniversarios, de fechas especiales o señaladas... es más bien algo relacionado con la falta de actividades por realizar... y entonce me siento a releerme y descubro que tengo momentos de lucidez que ni siquiera recordaba... y pienso, ¿por qué no? y aquí tienes el resultado. En bandeja.
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
    May 03

    A twist in my story

     
    No se trata tanto de estar sola como de sentirse sola. Verás, a veces ocurre que la situación en la que te encuentras y en la que estás no son la misma. Puede sonar raro pero, de alguna manera, no somos como estamos. Son dos conceptos completamente diferentes.
     
    Un par de veces al año, la humanidad hace las maletas y se va de vacaciones. Sencillo o no, esto ocurre. El problema es que no puedes tomarte vacaciones de todo. Puedes dejar cinco días el trabajo, los estudios, la familia... puedes dejar incluso tu ciudad, tus rutinas, tu piel pálida, tu ropa de abrigo... puedes desprenderte de todo pero no puedes desprenderte de ti mismo. Y eso, es todo. Esa es la pequeña diferencia entre estar siendo otra persona y serlo realmente. Ese ridículo detalle convierte nuestros esfuerzos en un vulgar juego. Ya ves, es imposible tomarse vacaciones de uno mismo.
     
    Me partí en mil pedazos y los escondí tan sumamente bien que, la mayoría de las veces, ni siquiera recuerdo donde los puse. Decidí dejar de ser porque, la única vez que lo hicé, me robaron las ganas. Siempre resulta más sencillo estar. Para estar no hay que hacer nada, ¿sabes? Para estar basta con hacerlo. Y nadie te puede robar eso porque es algo que solo te puede pertenecer a ti. En otras manos, sería polvo. Sin embargo, cuando eres... corres riesgos. La vida es una apuesta contínua. Nos apostamos cada paso que damos. Cada decisión, lleva un acierto y un error de la mano. Con los aciertos construímos las alegrías y con los errores, las enseñanzas. Los malos ratos vienen cuando no sabemos entender que no deja de ser un juego... cuando pensamos que hay una decisión correcta. La verdad es que no hay decisiones correctas... solo decisiones tomadas.
     
    Decidí una vez que caminaría por la orilla de la playa. Y el mar bañaría mis pies... y las conchas se clavarían en mis talones. Perdería mis huellas para nunca encontrar mi pasado. Y el camino que aún me queda por recorrer está en blanco. Yo dibujo sobre mi propio lienzo... aunque a veces, sienta que aún quedan siluetas marcadas. Ya ves, resulta que no queda nada por inventar. A veces, siento que no me queda nada por decir. Pero para callar para siempre no es una opción... es una condena que no estoy dispuesta a asumir.
     
     
    Permanezco. No lo entiendo bien, pero aquí me tienes. He pensado mil veces en marcharme pero me pesan los malditos recuerdos. Empezar de cero en algún lugar con más opciones. Me gusta blogger (sí, hablo de mi space). Me gusta su aspecto, me gustan sus facilidades, me gustan sus medios... Me gustaría estar aquí y allí. Sin prescindir de mis recuerdos, construyendo unos nuevos... Tal vez lo haga. Puede ser un pequeño paso que me prepare para otro aún mayor.
     
     
     
     
    Escuchando "Secondhand Serenade - A twist in my story"
    May 02

    Rutina

     
     Te despiertas. No ha sonado el despertador, así que deduces que no es lunes todavía. No tienes que ir a trabajar o a clase. Puede que sea sábado o domingo. Son el mismo comienzo, pero con diferente final. Tus días, últimamente, se asemejan demasiado. Tus planes son sencillos: sobrevivir al día con la mayor dignidad posible. Aprovechar el tiempo para que, cuando llegue el lunes, no sientas que has desperdiciado un fin de semana más... aunque sabes que, hagas lo que hagas, será demasiado corto o poco intenso. Últimamente, nada te llena. Planeas sobre tu vida sin rozarla. Eliges entre un puñado de opciones, escoges qué paso dar entre los caminos posibles... pero, en tu limitada capacidad de escoger, no decides nada realmente. Lo sobrellevas. Has aprendido a aceptarlo.
     Te gustaría que hoy fuese diferente. A veces oyes hablar de gente que lo ha conseguido. Cambiar, quiero decir. Pero cambiar no es fácil. Tienes cadenas de mayor o menor relevancia que te mantienen anclado a tu realidad. A esa rutina que te quema pero que, al mismo tiempo, te engancha. Tienes un trabajo, unos estudios, una familia o una relación sentimental. Puede que no tengas nada y solo sea miedo. Puede que tengas todo y miedo al mismo tiempo. El caso es que te falta iniciativa. Te faltan medios, aunque no ganas. Sueñas a menudo con tu libertad. Con viajes, con tardes dibujando bajo el sol, con las canciones que escribirías, con las portadas de tus libros... sueñas con esa vida inalcanzable que siempre has deseado, con todas esas experiencias que no te has atrevido a vivir... sueñas, en definitiva, con la persona que te gustaría ser. Y eso te deja confuso porque, de repente, no sabes quién eres. Te despiertas todos los lunes a las siete de la mañana para cumplir con un horario establecido por alguna empresa que ni siquiera sabía tu nombre cuando lo hizo. Vas a un trabajo que te ha elegido a ti. Regresas a un ocio impuesto, al plato sobre la mesa, los veinte minutos de siesta, los libros del escritorio... Y ves pasar los días cansados, iguales, tranquilos, clónicos. Aprendes a valorar los diez minutos menos de atasco del martes o la taza de café que derramaste sobre la moqueta el jueves. Te gusta la pasta de los miércoles, pero detestas el arroz con verduras del viernes. Sin darte cuenta, buscas diferencias que te ayuden a distinguir tus rutinas.
    Y llega el fin de semana. Hay posibilidades. Hay ganas, hay tiempo, hay inciativas... Parece que, por un momento, no existen los horarios. Y te levantas tarde, desayunas, enciendes el ordenador, comes... y, cuando te quieres dar cuenta, el sábado ya tiene horario. Los mismos planes que el anterior. Todo se repite. Estás atrapado en un bucle sin salida... y no te atreves a huir. Eres un prisionero de tu rutina. Eres un esclavo, una víctima y, sin embargo, no dejas de ser tu vergudo.
    April 25

    ReduZco mi espacio al Tuyo

     
    Mi debilidad mide 182 centímetros. Tambalea su peso alrededor de los 80 kilos. Arruga la mirada cuando se ríe. Lleva gomas en el bajo del pantalón. Se queja con frecuencia de su dolor de espalda. Duerme poco, rozando la nada. Con los pies desarropados, torcido y en el lado derecho de la cama. Se esfuerza por aprender inglés. Va al gimnasio todos los días. Adora a su perro. No toma postre. Cambia el azúcar por fructosa. Prepara el mejor colacao del mundo. Me deja notas en la nevera. Tiende la ropa en los sofás. Se aburre cuando vamos de compras. Se enamoró de Nueva York. Dice que vamos a estar toda la vida juntos. Nunca miente. Me graba Cds que luego se queda en su coche. Tiene cosquillas por todas partes. Me prepara la cena. Hace un brownie de chocolate delicioso. Tiene el mejor sentido de la orientación que he visto en mi vida. Hizo su primer viaje al extranjero cogido de mi mano. Es impaciente. Tiene un sentido del humor muy peculiar. Cuelga fotos nuestras en todas las paredes. Es Libra. Bebe Sprite. Ha conseguido su sueño. Ha cumplido el mío. Trabaja un día de cada cinco. Me guarda el aparcamiento. Me abraza. Me quiere.
     
    Mi debilidad se imagina que me importa, sabe que le quiero, intuye que le necesito... pero, con toda su imaginación, mi debilidad no tiene ni idea de lo que significa para mí. Es mi punto débil, mi flaqueza, mi perdición. Es la manera más directa de acabar conmigo, de encontrarme, de perderme... Es mi todo, puede dejarme sin nada... Puede hacer y deshacer cualquier parte de mí. Me sujeta, me sostiene, me agarra, me mantiene... me hace ser.
     
     
     
     
    Escuchando "Canción húmeda" de Iván Ferreiro.
    April 23

    Plagio

     
    Resulta que me plagian. Me he encontrado con una de mis entradas copiada íntegramente en un fotolog. Es increíble. No entiendo a la gente, de verdad. Me resulta muy ofensivo copiar así a una persona. Creo que lo que escribo es una propiedad intelectual, algo que solo me pertenece a mí. Me gusta compartirlo, me gusta dejar que otras personas lo lean porque siento que callarlo sería como matarlo despacio... pero de ahí a que me copien y se atribuyan unas palabras mías como propias, hay un paso.
    Supongo que las personas de a pie que no contamos con la protección de la SGAE no tenemos otra opción que aguantarnos...
     
    Qué le vamos a hacer...
     
     
    Por cierto, si alguien quiere copiar algo de lo que hay escrito en esta página, que me lo diga. Pide permiso, pon la fuente y punto. Solo pido que se respete mi autoría, nada más. Creo que es justo.
     

    Creative Commons License

     

    Una actualización: El simbolo que aparece en la cabecera de mi fotolog, no es un adorno. Es una licencia Creative Commons que establece que

    Reconocimiento - Sin obra derivada - No comercial: El material creado por un artista puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. No se puede obtener ningún beneficio comercial. No se pueden realizar obras derivadas.

    Eso quiere decir que si me copiais mis textos sin citarme, cogeis un trozo y lo completais o lo utilizais para sacar dinero, puedo emprender acciones legales contra vosotros/as amparada por mi licencia creativa.

    Solo es un aviso.


    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

    April 19

    Will You Stay AwaKe For ME?

     
     
     
      De cada momento, de cada suspiro... de cada parpardeo rescato un recuerdo
      Y tu alma se parece mucho más a la mía de lo que pensé
      Me quedo aquí, acurrucada entre tus sábanas, pensando...
      En ti. Pensando en mi.
      Y, sin saberlo, he aprendido...
      No quiero perderme nada. No cerraré mis ojos más.
      No puedo prometerte nada, no puedo ser más...
      No creo que deba intentarlo.
      Mi refugio, tú... y de tus manos haré una caricia.
      Un sueño, una esperanza... aterrizan en ti mis ilusiones.
      De esa extraña manera, creo en ti... un día más.
      Y, aunque no lo crea, ahora lo sé.
      Siempre lo supe es solo que... me olvidé de decírtelo.
      Olvidé confiar, olvidé como dejarme llevar por el viento
      Até mis pies al suelo.
      No lo entiendo, pero perdí.
      Y ahora solo quiero ser sincera.
      Reconocer que ya no, que yo no soy lo que tu esperabas y que, sin embargo, soy lo que necesitas. Que estoy aquí, dispuesta a intentarlo.
      Y solo deseo escucharte decir que me esperarás despierto. Que tus brazos me arroparán cuando la luz se haya ido.
      Todos los errores cometidos acumulan arrugas en el cuarto de la plancha.
      Yo no soy como solía ser, ya ves, tú fuiste ese cambio. Tú, mi única razón. Todo encuentra su sentido en ti.
      Y yo, que nunca fuí, empiezo a ser a tu lado.
      Tu sombra, tus pasos, tu piel... tu respíración entrecortada se acumula en mis rincones. Soy tú.
      En tu mirada recorrí el mundo. Todo lo que quiero ver duerme en tus ojos.
      Toda la vida la pasé buscando aquello que solo vivía en ti. Ya ves, estaba así de ciega. No te ví a menos de un centímetro.
      Y ahora me arrepiento.
      No de esa manera lógica, no de esa manera radical o angustiada que creía. Es más sútil, más humano, más real... es la sensatez del tiempo.
      Permanezco aquí, eso me basta.
      Después de tanta huida, resulta que nunca me fuí. No hay distancia en el mundo que pueda alejarme de ti.
      Estas aquí, ¿lo ves? Eres lo que respiro, lo que observo, lo que vivo. Me ves. Me tocas. Me encuentras.
      No, no quiero perder ni un instante.
     

    ConTarlo Todo sin dEcir Como Pasó...

      
       
        Nunca pensé que fuese un malentendido. Para entender mal algo, primero hay que escucharlo... y es dificil escuchar cuando tu boca no habla y mis oídos no quieren oír. Es tan fácil ignorarlo todo...
        Me contaron muchas cosas. Cada vez que tropezaba, existía una razón. Era como si mi vida estuviese escrita en alguna novela mediocre que todos menos yo habían leído... me sentía tan previsible... Y, pese a todo, salí intacta de más de una batalla.
        Más tarde comprendí de que se trataba. Verás, existe cierta similitud entre mi vida y la de cualquier otra persona. Todos venimos a vivir lo mismo, pero contado de otra manera. Cambian los personajes, los lugares, el orden de los acontecimientos... y poco más. Al final, resulta que el espectro de sentimientos humanos es mucho más limitado de lo que creímos... y todos, alguna vez, hemos sentido eso que ahora sientes tú.
      
     Me divido en dos mitades. Tan perfectas, tan independientes, tan ausentes... dos mitades enfrentadas, pero unidas por la misma causa. Dos mitades con distintos medios, pero con el mismo fin. Dos mitades que no se comprenden, que no se escuchan, que ni siquiera se miran... pero se conocen y saben ayudarse... aunque también saben herirse. Una de mis mitades me ayudaba a tropezar. Disfrutaba con lo idílico, con lo imposible, con lo irreal. Se alimentaba de la ilusión, de los primeros pasos, de la locura, de los sueños... y, tras cada desengaño, se quedaba acurrucada como una niña pequeña, llorando en cualquier rincón de mi alma en busca de consuelo. Mi otra mitad estaba desesperada. Tenía un concepto práctico de la felicidad. Buscaba realidades, afecto, sonrisas. Anhelaba una certeza, una mano que sostener, un futuro. Trataba de escuchar, de sobreponerse, de reaccionar a tiempo... pero era débil. Quizás demasiado joven, tal vez demasiado inexperta... y decidía no interponerse, dejaba a mi otra mitad actuar y se echaba a dormir. Coexistían, simplemente. Sabían comprenderse y respetarse, sabían que vencer en la batalla no significaba ganar la guerra.
     
       Mis dos mitades se conciliaron la misma mañana de Octubre que decidí firmar la tregua. Y aprendí a soñar con los pies en el suelo. Con algún punto débil, con los pasos vibrantes de un principiante... con calma. Y cambiaron mis prioridades, mis preocupaciones, mis dudas. Dejé de hablar de amor. Empecé a ver otros aspectos de la vida, aprendí a valorar palabras a las que nunca había prestado atención. Dejé de sentir melancolía.
    Los matices que ahora era capaz de apreciar, se componían, en parte, de la percepción independiente de cada una de mis mitades... lo que veían juntas, cobraba forma y sentido. Todo es más que la suma de sus partes.
      
      Ahora me limito a cerrar los ojos cuando quiero escucharlas. A veces hablan por separado, se quejan, protestan, piensan en voz alta... y terminan por entenderse. El fin supera al medio. Una vez más.
        
    April 13

    Me has Mojado el coraZón Por un InstAnTe...

     
     
       El pasado se esconde en cada esquina que dejamos sin barrer. A veces escuece, a veces nos deja indiferentes. A veces otorgamos valor a los objetos más insignificantes y nos dejamos engañar por las apariencias. Ahora que he aprendido que los recuerdos nos mantienen vivos, he decidido no olvidar. Cuando la veo buscarme en sus lagunas, cuando miro en sus retinas vacías, comprendo que el abandono de la memoria es el peor castigo. Yo, que siempre quise aprender a olvidar, descubriendo que el recuerdo es la parte más esencial de mi existencia... Y de cada dos pasos, uno se queda en el intento de convertirse en memoria. Termino por olvidar que ni tú no yo hemos cambiado. Nada es tan diferente hoy como lo creí ayer. Y no entiendo porqué, pero necesito verte para darme cuenta de que todo es como era. Lo que nunca fue, no puede mantenerse... pero tú y yo fuimos de verdad. De verdad somos. Si nunca te tuve, dime, ¿cómo voy a perderte? No voy a fingir que todo está igual. No pienso disimular, ya no. En el fondo, he perdido las ganas de aparentar que me importa. Ya solo me importan las verdades. Los momentos reales que pellizcan mi piel. Me gusta sentir que podré recordarte mañana sin arrepentirme del tiempo invertido. Me gusta quererte. Saber que eres mi mayor certeza. Sentirte, olerte, tocarte. Me gusta que estalle la tormenta, me gusta la realidad que vive en ella... la verdad absoluta que me dice que después vendrá la calma. La tranquilidad, el silencio. Y el suelo, tarde o temprano, secará... Y yo seguiré diciendo que tú... que no eres quién eras al principio. Te he cambiado tantas veces de nombre a lo largo de este texto... porque son muchas emociones, muchas personas las que atraviesan mi vida ahora mismo... quiero enriquecerme a base de miradas, a base de conversaciones en cafeterías abarrotadas, quiero hacerme rica en momentos, en sonrisas, en buenas intenciones... quiero saber de ti cuando llegues y también cuando te vayas, quiero que cuentes conmigo, que me recuerdes, que me veas... Quiero tener algo que buscar en mi memoria cuando todo lo demás se haya ido...
    April 12

    I don't Wanna Miss AnythinG

     
       Las sonrisas ya no parecen felices y los besos no son lo que eran... y sin embargo, desde la ventanilla del coche sigo viendo el horizonte... y los rayos de sol se cuelan entre las nubes. Pienso que no estoy en el punto en el que me gustaría estar. Imagino un futuro. A veces pienso en el futuro. Me gustaría ser capaz de tener una idea determinada de mi destino. Una meta, un objetivo. Me gustaría saber aproximadamente qué necesito. La mayor parte del tiempo vivo con la sensación de estar dejando escapar todo. Cada segundo que pasa, una oportunidad se agota. Y me quedaré sin ninguna al final... O puede que no sea más que un error. Que no me esté perdiendo nada, que no tenga nada que perder... puede que no tenga un destino por el que luchar... puede que me esté dejando influir por todos esos estereotipos que nos venden las películas. Puede que no me espere nada brillante, nada significativo... es posible que todas esas personas que han conseguido algo no sean felices. Y qué. La mayor parte del tiempo, yo tampoco lo soy. Es la maldita incertidumbre. Es la duda, las preguntas, la necesidad de saber... quiero saber más de lo que sé. Quiero entender porqué sigo caminando por este camino si sé de antemano que no me lleva donde me gustaría... puede que sea porque no sé donde quiero ir realmente... y seguir caminando parece adecuado. Al menos es real.
      Y robo ratitos de felicidad a esta locura... y siento que no necesito más de lo que tengo ahora pero una voz en mi cabeza que nunca quiso ser escuchada, protesta. Y dice que no basta... que no es suficiente. ¿Qué quiero? ¿Más dinero? ¿Más tiempo? ¿Más títulos? Solo quiero sonreír. Yo solo quiero un sueño que llamar mío, un futuro que recorrer, una ilusión... yo solo quiero sentir que soy yo quién dirijo mi vida... y no la vida quién me dirige a mi. Solo quiero ser para dejar de estar.
     
    Por no querer nada... perdí todo.
     
     
     
    Escuchando... Seconhand Serenade, Awake.
    April 09

    No Quiero Ver un Cielo Gris...

     De los días grises me gusta la incertidumbre. La sensación constante de no saber si el cielo arrojará sobre la tierra sus gotas de lluvia. Ese bolso lleno de por si acasos... Tu mirada perdida en busca de un sol que se esconde entre las nubes.
     Es ligeramente arriesgado, provocador, incierto... es salir de casa con el ceño fruncido, un pensamiento negativo y las ganas encogidas en el bolsillo.
     Los días grises son los que llenan de color los soleados. Y las nubes parecen asomar pidiendo ayuda, como si se les hubiera derramado el té y no encontraran con qué secarlo. Como si esperasen a que resbalara y cayera sobre el asfalto. Sobre el cristal de mi coche, mientras yo escucho la radio parada en algún atasco entre mi casa y la M40. Esa compañía inesperada que cae del cielo, me regala quince minutos más de retenciones y me recuerda que los días grises son de todo menos exactos... que llevar un buen CD en la guantera puede salvarte la vida  y que el tiempo es una apuesta arriesgada.
     Los días más grises encuentran, inevitablemente, refugio en tu garganta. En la manera que tienes de rodear mi nombre. En el óvalo de tu mirada. En la textura imposible de piel... y tus manos son solo la excusa que nos envuelve de nuevo.
     De los días grises me quedo con sus comienzos... y también con sus finales. Me quedo con la desesperación y las prisas, con los aciertos y los fracasos, con la lluvia cuando no moja, con los cristales húmedos, con los retrasos involuntarios, con el desorden, con las sorpresas... y, si las quieres, te regalo las especulaciones, las predicciones, las certezas... todo lo real que duerma en la parte inventada de las verdades.
    April 06

    Y se Van las Ganas de OlvidarTe...de Tanto RecordARte

     
     
    Cuando me mira, ni siquiera sabe quién soy. Sonríe y disimula, pero su mirada perdida la delata. Se perdió a sí misma hace tiempo, pero todavía conserva la sonrisa.
    A veces, durante intervalos de tiempo que duran menos que un segundo, recupera la lucidez... y sabe quién, dónde está y qué le está pasando... y su mirada se encuentra con la mía, con mi desconcierto y mis ganas de huir, con mi miedo y mis ganas de no saber... y sé que siente no ser capaz de retenerse más tiempo, no ser capaz de recordar que antes tenía ganas de vivir, de ser, de sentir... olvida que le han robado la memoria de nuevo los años... tanto tiempo acumulando recuerdos para que la demencia se los lleve de un plumazo... y se va otra vez... y su rostro relajado me mira con curiosidad. Ha vuelto a olvidar quién era.
    Sé que se irá. Supongo que nadie está aquí eternamente pero, a veces, el final es tan evidente... que duele. Y la única manera que conozco de afrontarlo es huir. Sí, ya ves, soy así de cobarde... quiero salir corriendo antes de que me olvides para siempre. De alguna manera absurda, siento que si me alejo ahora, todo lo que venga después no sucederá realmente... y seguiremos siendo como algún día fuimos... y yo estaré un poco más a salvo de la realidad si aprendo a ignorarla... si conservo mis recuerdos intactos, si la dejo vivir tal como era en mis retinas...
     
    Y luego la veo, sentada en el sillón junto a la ventana, con la sonrisa que dejó su memoria al abandonarla... y no puedo evitar pensar que, aunque haya perdido todo lo que le hacia ser, para mi siempre será y, de algún modo, yo siempre seré para ella... aunque ahora mismo no lo sepa.
     
     
    April 02

    Donde Se Acaba Mi Boca, EmpezarÁn tus LabiOs

       
        Siempre enciendes el interruptor a tiempo. En esas veces en las que todo parece (en las que todo es) oscuridad... de repente, tú. Y se ilumina la esperanza, se tiñe de verde la risa, apetece sonreír... y aunque eres causa, te conviertes en solución... y desemboco, sin remedio, en ti... en ti nazco y tú me haces fluir, de alguna manera, eres mi alma... mi risa, mi vida, mi fe... y si cierro los ojos, no puedo dejar de mirarte... Siento tanto en cada beso... siento que podría pasar la vida entera respirando tus tequiero... siento que podría olvidar que donde empieza el mar acaba la arena... que donde se acaba mi boca empiezan tus labios... Y si el resumen de mis inquietudes eres tú, olvidaré que soy para poder tenerte... me inquietaré... suspiraré tantas veces que mi mandíbula echará a volar... en tu busca, para capturarte y convertirte en aire... aire, como todo lo que no eres tú... aire, como mis ganas cuando me faltas... Y yo que no soy, que no sé estar si tu no me miras... que a veces siento que solo existo para que tu me veas... que quisiera saber porqué el tiempo demoró tanto tu presencia... que quisiera haber tenido un inicio que entregarte, una verdad... un susurro. Descanso en ti, vivo en ti, muero en ti... y en cada caricia, aparezco. Estoy, soy, consigo, puedo... y sé, ciertamente sé, que la frontera de tu piel limita con mis ansias... con mis ganas de evaporarme... que tu cuerpo se resiste a mi aire, que tus ojos a veces no me miran, que tu luz no siempre está encendida... y, como yo, eres. Y yo, que no soy más que lo que queda cuando nada más importa... que soy la parte significativa de aquello que carece de importancia... que soy lo que recuerdas cuando todo lo demás se ha olvidado... y yo que no soy nada, para ti me siento todo... y tú, siendo todo, serías nada si yo te lo pidiera... y juntos somos, seremos, fuimos... y juntos, no lo olvides, juntos... haremos del ahora, siempre... del imposible, asequible... de los sueños, realidad... y de las dificultades, ventajas...
     
     
      
    March 27

    El camino que sigo empieza y acaba contigo...

     
     Cuando pasas demasiado tiempo esperando algo necesitas visualizarlo. Imaginas sobre ese sujeto o acción, sobre eso que esperas... tratas de reproducirlo en tu mente para que, de un modo u otro, tu cuerpo localice los recursos necesarios para seguir luchando por ello. Estímulos, eso es. Todos necesitamos un estímulo, una meta o un objetivo. El problema, en mayor o menor medida, llega cuando los deseos inalcanzables que nuestra imaginación proyectaba en sustitución de una posesión practicamente imposible, se materializan.
    Hay un conflicto entre la realidad y la imaginación que se repite constantemente a lo largo de nuestra existencia. Resulta que las cosas nunca son como las hemos pensado. Debe tratarse de la parte tangible de los elementos, esa materia orgánica que borra todo rasgo de perfección de las cosas. Nada que pueda sostenerse entre las manos, puede ser perfecto. Podrá ser su olor, o quizás el tacto, la calidez de sus formas o su aroma... podrá ser su sonido o el modo en que transcurre... pero ya no será como lo soñamos. Ahora es real, ya no es un deseo. Hemos llegado a ese punto del camino en que se terminan las indicaciones y no nos queda más remedio que seguir dando pasos en falso hasta que localicemos un nuevo sendero a seguir.
    Atrapados en nuestra propia libertad de elegir. Es curioso pensar que, cuando gozamos de total libertad de movimiento, lo primero que tratamos de encontrar es una pauta a seguir, una meta que perseguir... un camino que recorrer. Vivimos para cumplir nuestros sueños y, sin embargo, nunca nos sentimos satisfechos al alcanzarlos. ¿Somos felices? Puede que no. Es posible que la felicidad plena, esa felicidad de anuncio, no exista. Puede que la felicidad sean solo las pequeñas cosas que nos hacen sonreír... puede que sumando todos los instantes que, a lo largo de nuestra vida, nos han hecho sentir felices, obtengamos esa felicidad absoluta... pero esto es solo una suposición. Los segundos no nos hacen felices. Podemos decir que un instante es el más feliz de nuestra vida pero, sin lugar a dudas, llegará un momento en que ese instante será relegado al recuerdo... y la felicidad que sentimos entonces distará mucho de la felicidad plena que buscamos. Nuestra dosis de felicidad habrá expirado y volveremos a desearla con todas nuestras fuerzas... y comenzará una nueva búsqueda. Olerá de otra manera, tendrá otro tacto, sabrá diferente... y la sostendremos entre los dedos, jugaremos a poseerla, nos sentiremos dichosos... pero guardaremos esa sensación de que no estamos satisfechos... sabremos, aunque nos neguemos a verlo, que algo no cumple con nuestras expectativas... y entonces juraremos que es el momento más feliz de nuestra vida... aunque ni siquiera sepamos lo que es la felicidad.
    March 23

    Miradas de ReojO BuscanDo El CErroJo que Abre tu Boca...

     
    [Son ganas de cambiarme por otro que hable después de saber pensar]
     
     
    ¿Por qué perderé el tiempo tratando de entender? Ya no creo que se trate de comprender. Está más bien relacionado con los conceptos. Verás, a mis veintitrés años recién cumplidos, me he dado cuenta de que la opción correcta no existe. No, mejor nos dejamos de verdades y exactitudes y empezamos a hablar de acciones, consecuencias y arrepentimientos. Todo se resume en la suerte que tengas al equivocarte... porque cualquier error no es más que un acierto a medias. Nos quedamos en intenciones, en sueños, en lo que tratamos de hacer y no logramos...
    Me sentí más sola que nunca cuando miré el reloj y supe que, a la hora que todo comenzaba aquí, allí ni siquiera se intuía... y aunque fuese, no estaba siendo... como si nunca hubiera existido. Sola. En la inmesidad de sus rascacielos. Con todo y con nada. Y nadie se acordó de que aquel día era mi día... , aún así, no les culpo... yo tampoco me acordé. Me cuesta aceptar que me olvidé de mi misma el día que más egoísta fuí. Esa persona que estaba allí no sabía nada de la persona que había estado segundos antes. Como si sustituyese mis miedos con sus atrevimientos. Una mentira más.
    Me perdí...  y por más que lo pienso... volvería a caer. Volvería a ser ese error que se acurruca en las arrugas de tu mirada. Volvería a esconderme, a mentirte, a equivocarme... a tratar de acertar. Volvería a saber de ti, a preguntar, a encontrarme... y, sin duda, terminaría por olvidarlo todo. Nunca he sabido entenderme. Nací sin instrucciones y, a veces, pienso que nunca lo he intentado.
     
    Confusa, puede. Olvidada, quizás. Estoy, sin duda. Si soy... no lo sé.
     
     
    March 17

    ManhaTTaN


    Según se va acercando el taxi a Manhattan, lo sabes. Estás ante una de esas ciudades que marcan un antes y un después.
    En Manhattan todo es mágico. Las calles tienen ese punto de inverosímil y real que hacen que te sientas en un decorado de cine sabiendo que no hay mayor decorado que la propia ciudad. Esos edificios que has visto mil veces, esas calles de la gran pantalla... son y están frente a ti, dejándote recorrerlas a tu ritmo.
    Del Greenwich village a Wall Street, del Soho a Central Park, del East Village a China town... no encontrarás mayor similitud que su encanto, que sus gentes, que su arquitectura, sus prisas, su metro y sus rascacielos. Contrastes. A cada paso que das, una nueva imagen. Perry St. comparte ciudad con Courtland St... de la tranquilidad al caos absoluto y, sin embargo, cohabitan. Se entremezclan las culturas, las lenguas, los estilos, las razas, los motivos... y todo fluye.
    Los neoyorkinos son únicos. Con  sus prisas y su café para llevar. Cantando por la calle, vistiendo a su manera, leyendo en el metro, pidiendo la comida para llevar... Los neoyorkinos pertenecen a Nueva York de la misma manera que Nueva York les pertenece a ellos. Simbiosis. Una ciudad que va cambiando por segundos, necesita unos habitantes capaces de adaptarse a su ritmo frenético. Nueva York lo hace posible. Te hace creer en las posibilidades, en los sueños, en la suerte. Te absorbe.
    Se puede sobrevolar en helicóptero, recorrer en metro, visualizar desde el ferry, visitar en autobús, llegar en taxi... se puede, simplemente, caminar... y siempre será maravillosa, soberbia, majestuosa, inmensa, genuina, impresionante... siempre te dejará con ganas de volver, con ganas de llevártela en el bolsillo, de robarle un trocito de ese alma suya, de esa vitalidad y esa energía que te aporta...

     

    Pd. Que el día de tu cumpleaños te despierten con una muffin repleta de velas, te lleven a sobrevolar Manhattan en helicóptero y a Tiffanys... solo puede pasar allí.
    March 03

    Just Me

     
    Esta soy yo. No hay mucho más que lo que ves. No pretendo fingir que soy lo que tu esperabas de mí. No, tampoco te prometeré estar siempre a tu lado. Hay pocas cosas que duren eternamente. No seré la más divertida un sábado cada tres semanas. Probablemente, nunca se me ocurra algo gracioso. No seré capaz de conseguir el consejo adecuado, la palabra exacta que te ayude a recuperar la sonrisa. No, seguramente, ni siquiera sepa que haría en tu lugar. Es más que posible que no nos guste la misma música, la misma película o el mismo estilo de ropa. Puede que ya te haya fallado. Sería lógico pensar que ni siquiera encajamos.
    No te pido nada porque no estoy segura de saber encajarlo. No te pido nada porque no quiero decepcionarte. No quiero ser la amiga divertida que solo está en los momentos de fiesta. No quiero ser la amiga caótica que solo acude cuando te ve hundida. No, no quiero ser esa amiga que solo se acuerda de ti cuando no queda nadie más. Me niego a ser la amiga que te echa cosas en cara, la amiga que te vende por menos de nada, la amiga que te olvida y, de repente, te recuerda, la amiga que te va dejando de lado, la amiga que te miente, la amiga que resultó no ser tan amiga... Puede que la amistad esté infravalorada. No, yo no quiero ser tu amiga en un concepto de amistad tan amplio. Quiero que cuentes conmigo. Quiero escucharte. Quiero tratar de comprenderte. Quiero que sepas que estoy... pero también quiero que estés. No quiero un ayer si no va a existir un hoy. No quiero mañanas. No quiero promesas, no quiero excusas, no quiero citas a largo plazo... Quiero saber que la distancia no podrá con nosotras, quiero saber que somos aquí y ahora, que no aprendí a fallarte, que no podría dejarte a un lado... Porque así soy yo. Simplemente lo que ves. Sin medias tintas, sin apariencias, sin disimulos... Puede que a veces te decepcione. Puede que esperara más de ti. Puede que me haya levantado mil veces, pero sé que volveré a caer. Y si por cada mil errores, me llevo un acierto de la mano, volveré a equivocarme de nuevo... aunque ya no sea contigo.
    March 02

    You Know I'm Not Good

      La decepción nos acompaña a cada paso. Nos da miedo decepcionar, nos duele que nos decepcionen y, sin embargo, convivimos con el desengaño. Supongo que nadie es perfecto. Todos tenemos cierta tendencia a idealizar. A pensar que alguien es más de lo que realmente es. Queremos creer en las personas y, a menudo, no contamos con la fe suficiente para hacerlo. Queremos pensar que existe algo bueno en cada gesto, en cada palabra... queremos cerrar los ojos con todas nuestras fuerzas para no ver la realidad. Curiosamente, la mayor decepción nace de las mayores pasiones. Del cariño incondicional, de la amistad longeva, del amor platónico. Solo son capaces de decepcionarnos aquellos que nos importan. Solo quienes nos importan son capaces de alcanzar la perfección en nuestra imaginación.
    También decepcionamos. Siempre hay alguien que espera de nosotros una reacción, una palabra, un gesto... y, cuando esas intenciones abandonadas se quedan a medio comenzar, caemos en picado de la idealización al fracaso. Hemos fallado a su utopía. No éramos tan buenos como pensaban y, sin embargo, parecemos ajenos a sus expectativas. No, nadie es realmente consciente de la magnitud de los ideales. Nadie sabe a ciencia cierta qué se espera de él. Puede que no sea nada o puede que sea algo tan inmenso que no logremos ni rozar sus expectativas. Podemos fracasar constantemente en metas que ni siquiera conocemos. Decepcionamos sin pretenderlo, sin darnos cuenta, sin ánimo de ofender.
     Me decepciono a mí misma. Puede, es tan solo una posibilidad, que no me decepcionen las personas... que me decepcionen mis ideas. Puede que no se sienta tan amiga mía como pensaba. Puede que no me valorase tanto. Puede que, simplemente, me equivocase al creer en él. Es mi error, mi decepción, mi fracaso... y, sin embargo, me duele como si aún tuviera el puñal entre sus manos. La decepción, sin duda, es un arma de doble filo.
    Me ha fallado demasiada gente a lo largo del camino. Culpa mía por creer demasiado pronto. Culpa suya por no saber encajar mis expectativas. Culpa de las circustancias, del tiempo, de las ilusiones... y las culpas desaparecen cuando otro nombre se borra de tu agenda.
    Puede ser que la solución sea no esperar nada, pero no soñar es imposible. Me gusta confiar de inmediato. Me gusta creer que estarás a mi lado toda la vida, que eres mi amiga, que se puede creer en ti... me gusta soñar con amistades eternas, con guiños cómplices, con charlas de madrugada... me gusta pensar que tengo un buen consejo para todos tus problemas, que me llamarás cuando vengas a la ciudad, que no me olvidarás cuando estés lejos... me gusta soñar con buenas intenciones y mentiras que solo saben decir la verdad. Me gusta arriesgarme cada vez que cierro los ojos, cada vez que creo que no vas a fallame... si, definitivamente, prefiero llenarme los bolsillos de desengaños y vivir el riesgo de acertar. Puede que, por cada mil errores, acierte una vez... y ese único acierto, esa verdad absoluta será suficiente para volver a intentarlo... y decepcionaré, me decepcionarán y terminaremos por olvidarlo... porque la vida no es más que un juego de azar.
     
     
    February 22

    When I LooSe MyseLf I think Of you

     
     
      Tu me salvas cada día. Sin pretenderlo o sin darte cuenta, haces que todo lo que entorpece mi sueño, se disipe.
     Sin ti, seguiría siendo. No creo que desapareciese, ni nada por el estilo. Seguiría siendo porque, de algún modo, yo ya fui antes de ti. No, no se acabaría mi mundo. Podría vivir perfectamente sin ti pero no quiero. En la comisura de tus labios se esconde el secreto de mi felicidad. Eres todo lo que necesito para encontrar una sonrisa entre un millón de lágrimas. Eres la razón para no perderme, porque todos mis caminos conducen directamente a ti. Entre tus brazos, podría envejecer sin darme cuenta. Me robas los segundos a traicción y ni siquiera me importa. Te regalo cada instante de mi tiempo, sin ti, no los quiero... sin ti el tiempo se reduce al montón de minutos que me queda para verte...
    Te quiero. No de la manera manida y aburrida que se repite automáticamente antes de colgar el teléfono. No, no te quiero de esa manera rutinaria que se deja caer entre beso y beso de buenas noches. Tampoco te quiero con la resignación de las imposibilidades, ni con la envidia de los comienzos... Te quiero cuando suena el despertador y regateas cinco minutos de párpados cerrados con mi horario. Te quiero cuando conviertes tus noes en mis síes para verme sonreír. Te quiero por cada detalle, por cada recuerdo, por cada una de las pequeñas cosas que solo pertenecen a nuestro nosotros y que, de ninguna manera, podrían pertenecernos por separado. Te quiero porque no sé como no hacerlo.
    No sé si tengo toda la vida o solo esta noche para estar contigo, pero estoy segura. Me dejaría caer con los ojos cerrados en cualquier lugar del mundo porque sé que, por imposible que parezca, encontrarías la manera de cogerme a tiempo. Dejaste de sostener mi mano para empezar a sostener mi alma hace mucho tiempo ya. Formas parte de mi. Como las pecas de mis mejillas o el lunar de mi dedo índice. Intímamente mío.
    De todo lo malo que nos pueda pasar juntos, siempre queda algo positivo en mis retinas: tú. Y con eso, dejo de necesitar más razones. Todo lo que siempre quise, pero nunca me atreví a pedir reside entre tu media sonrisa y la caída de tus párpados. Me envuelves, me agitas, me acompañas, me atesoras... me das la capacidad y las ganas. Contigo soy. Contigo, quiero ser.
     
     
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